Nuestra historia
Nació de responder mil veces a la misma pregunta
«¿Dónde como bien peruano en Madrid?». «¿Conoces alguna arepera decente en Valencia?». «¿Hay algo boliviano por Bilbao?». Las preguntas llegaban cada día, siempre parecidas, y la respuesta siempre acababa siendo la misma: un audio largo, tres capturas de Google Maps y un «te paso el Instagram».
El problema no era la falta de restaurantes: solo en Madrid hay cientos de sitios latinoamericanos excelentes. El problema era que estaban repartidos entre Google Maps, Instagram, TikTok, TripAdvisor y TheFork, sin nadie que los ordenara por lo que de verdad importa: de qué país es la cocina, en qué distrito está, cuánto cuesta comer y qué tipo de plan es.
Saborea Latino es ese sitio que faltaba. Un directorio especializado, gratuito para quien come, con criterio propio y sin publicidad disfrazada de recomendación. Hoy son 277 restaurantes en 20 distritos de Madrid, y no hemos hecho más que empezar.
Fundador y creador de contenido
Anderson Melchor
Anderson lleva desde 2021 recorriendo España buscando la mejor cocina latinoamericana y contándolo en redes. Ha comido en cevicherías de doce plazas en Usera, en salteñerías de Lavapiés que cierran a la una y en parrillas del Eixample con carta de cuarenta malbecs.
De ese trabajo de campo salió la lista que hoy es la Biblioteca. Anderson sigue siendo quien visita, prueba y decide qué entra, pero Saborea Latino es una marca independiente: tiene su propia identidad y está pensada para seguir creciendo con más gente detrás.
Cómo trabajamos
Cuatro reglas que no negociamos
Son las que hacen que la Biblioteca sirva para algo. Si alguna vez dejamos de cumplirlas, esto se convierte en otro listado más.
Verificamos antes de publicar
Ninguna ficha se publica sin que alguien del equipo haya ido, haya comido y haya comprobado precios y horarios. Si algo no cuadra, no se publica.
El dinero no cambia el orden
El plan Socio da visibilidad y ficha ampliada, pero no toca los filtros ni las valoraciones. Si ordenas por «mejor valorados», ves los mejor valorados. Y los socios llevan siempre su distintivo.
Gratis para quien come
El usuario no paga por buscar, ni se registra, ni le vendemos sus datos. El modelo lo sostienen los restaurantes que quieren destacar y, en el futuro, quien elija el Club.
Las joyas de barrio importan igual
Un comedor de doce plazas en Usera tiene el mismo espacio que una parrilla de ticket alto en Salamanca. Son planes distintos, no categorías de primera y de segunda.
Dudas
Sobre el proyecto
Si te queda alguna duda que no esté aquí, escríbenos. Respondemos a todo.